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Activismo / Aliados EurekaLife

Roy Galán, un hombre que germina desde el amor.

Roy Galán (nació en Santiago de Compostela) es un escritor, articulista, influencer, y activista LGTBI+ español. Nació en Santiago de Compostela, aunque ha vivido la mayor parte de su vida en las Islas Canarias. Hijo de una familia homoparental desde los cinco años, una de sus madres, Sol, murió cuando tenía 13 años y queda al cuidado de su otra madre, Rosa, junto con su hermana melliza, Noa Galán.

Roy Galán mira con profundidad a la cámara.

Roy Galán es hablar de mucho más que de diversidad

Sin duda, si algo define a Roy Galán es su fuerza, sus ganas de vivir desde la libertad, y la ruptura de grilletes sociales. Nada le puede restar expresión de libertad. Toda esta especie de “fortaleza” la brinda al mundo de forma generosa y con una entrega desnuda en esa búsqueda de construir un mundo más justo, más solidario.

El escritor ensalza todo el tiempo su vida, haciendo un análisis constructivo y a la vez de deconstrucción, para ir de dentro hacia fuera. Utiliza la palabra, como arma y a la vez como escudo. Utiliza la palabra que no resume sino rezume vida, gota a gota, como una suerte de alquimia vital. Roy Galán nos sirve como eco de lo que a veces no sabemos materializar en palabras. Con la lectura de sus libros avanzas hacia una íntima conexión, que a resultas es como dejarlo entrar en la vida secreta que guardamos bajo llave. Él entra sin ni siquiera forzar la cerradura.

Compartimos un texto del escritor que habla de su madre:

Lo último que se compró mi madre antes de morir fue un bikini de lentejuelas. 
Uno que costaba todo lo que ganaba en un mes.
Ella, que intuía que le debía quedar poquito, dijo: si ya me voy quiero todo lo bueno para mí.
Así que se enfundó ese bikini en su cuerpo deshecho por la enfermedad y se dedicó a pasear todas las mañanas por la orilla de una playa de arena negra.
Y mientras su interior se secaba como los bordes de un charco de agua un día de verano su exterior resplandecía con cada rayo de Sol que incidía en cada lentejuela.

Mi madre se fue brillando.
Para incinerar a mi madre al aire libre se cortaron unos cuantos troncos. 
Dejando a todas esas raíces sin la posibilidad de florecer o de dar frutos.
Dejando un hueco en las copas destinadas a moverse con el viento.
Yo soy la semilla de mi madre.

Mi boca, con la que digo te quiero, me la conformó ella.
Mis dedos, con los que escribo estas palabras, también me los dio.
Mi cerebro, con el que reflexiono, empezó en su carne.
Las últimas velas que sopló mi madre marcaban un 43. 
De esto hace hoy casi treinta años.
Treinta años en los que ella se perdió conocerme y yo me perdí conocerla. 
Eso es lo peor de la ausencia: que no estás.

Nunca más.
Y sin embargo, cada vez que creas algo, cada vez que construyes de la nada, cada vez que el mundo te impacta, es gracias a quien te dio la vida.
Cada vez que vas hacia la vida tus muertos tintinean.
Aquellos muslos en aquel bikini en aquella orilla se convirtieron en cenizas que fueron arrojadas al mar de la misma playa en la que mi madre paseaba.
Y ahora cuando es de noche y el mar se llena de pequeños destellos, te bañas y es como si ella te acariciara. 
Cada ola que te lleva hasta la tierra es de nuevo un parto.
Un a pesar de que nos echamos de menos.
Qué bonito es vivir.

El bikini de lentejuelas de la madre de Roy Galán.

Su último libro: “Fuerte”

Su último libro sobre las nuevas masculinidades se titula “Fuerte”. Un libro para la reflexión y a la vez poner acción, motivado por el hecho de que el feminismo por tratarse de una cuestión que atañe de forma integral a la sociedad, y no una cuestión únicamente de las mujeres, necesita de nuevos modelos y referentes. Esta suerte de catarsis personal sobre a lo que se ha dirigido tu vida como hombre social, es a donde te puede llevar tener sed de buscar nuevos referentes que te sirvan para mirarte en un espejo que te haga “fuerte” desde lo individual hacia lo social.

 

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