Psicología familiar

Claves para aprender a gestionar las emociones

Vivimos un momento histórico como planeta, donde cada día nos damos cuenta de que todo lo que conocíamos hasta ahora está cambiando,  se está transformando, y esto nos produce una gran cantidad de emociones, y para poder gestionarlas de forma más eficaz, tenemos que reconocerlas e identificarlas. 

Este será el primer paso y cuando consigamos esto, sin duda, tendremos la mitad del trabajo hecho, porque después tendremos que pasar a la acción, y utilizar herramientas que nos ayuden a sentirnos mejor con nosotros mismos y con nuestro entorno, y podamos de alguna forma obtener un estado de “felicidad”.

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Esta terapia de identificación de las emociones se denomina como focusing, se refiere a la capacidad para prestar atención a los sentimientos y deseos que no son expresados con palabras. Un concepto que nos ayudará a conocernos mejor y así hacer posible nuestro bienestar, nuestra felicidad. 

Es aquí donde está el verdadero origen de las emociones, en nuestra búsqueda de la felicidad, y aunque es un estado ideal de las personas que está muy manido, lo cierto es que aún tenemos que seguir “ensayando” sobre cómo sentir este estado tan deseado y pretendido por tantos y por todos. 

Hay que observar a nuestra propia infancia, es importante hacer esta  introspectiva desde la honestidad y el amor, y es necesario hacerla desde la madurez. Esto no quiere decir que nos “hundamos” en nuestra realidad, o nos regocijemos en lo maravillosa que ha sido, es únicamente una forma de entender porque somos de una determinada manera, y revisar si queremos cambiar algo que no nos gusta, o no nos hace bien. 

No obstante, no debemos olvidar que la infancia es una etapa de nuestra vida relativamente corta pero con un gran impacto en el resto de la vida y muchas veces es escasa en respuestas que podamos entender. Por ello no podemos posicionarnos como jueces, o verdugos, ya que es muy seguro que nos acabaríamos equivocando, y probablemente haciéndonos daño a nosotros y a personas importantes. 

¿Qué soluciones podemos encontrar?

Por este motivo la empatía es la forma de entender muchas de las situaciones que nos han podido dañar, es el camino que nos lleva a sentir “emociones llave”. ¿De qué se tratan estas emociones? son aquellas que nos ayudan a cerrar o abrir puertas que de alguna forma nos liberan y nos da mayor control sobre nuestra vida.   

Si queremos realmente aprender de verdad sobre todo aquello que nos sucede y no quedarnos estancados en situaciones más complejas, la forma de transformar lo negativo en positivo, y lo negativo en oportunidades, es la resiliencia. Sin duda un mecanismo de gestión de las emociones que nos acerca a un acto de reflexión y oportunidad para “crecernos ante las adversidades”.

Cuando somos capaces de avanzar por la vida con el hábito de hacernos bien, de querernos bien, entonces nos daremos cuenta que la resiliencia es el motor que acelera la vida a nuestra manera, pero a buen ritmo, y que nos ayuda a soltar con relativa velocidad aquello que no nos sirve y que no nos suma en nuestro crecimiento personal.

Cambiemos el foco, disfrutemos el momento

Ahora más que nunca, valoramos la importante función que cumple la psicología en nuestras vidas, en estos momentos de tanta incertidumbre, nos damos cuenta que tenemos que valorar lo que tenemos más allá de lo material, pues de nada nos sirve acumular mucho, sino tenemos lo más preciado: la vida, la salud y el amor que nos impulsa día a día, y desde luego que esto no se compra, mejor aún tienes que crearlo tú mismo, es tu misión, es tu propio desafío. 

Aunque en este sistema económico predominante en los países mal llamados desarrollados, todo se vende y todo se compra, lo cierto es que de alguna forma nos han engañado y nos encontramos en el mejor momento de hacer algo nuevo e importante, es el momento de la “REVOLUCIÓN DE LAS SIMPLES COSAS«

Es tiempo de ver más allá y no sólo a través de los ojos, de escuchar no solo con los oídos, y de sentir más allá de lo palpable. Es el momento de que una sonrisa sea capaz de parar una guerra, el llanto sea de emoción ante la belleza sublime de un momento fugaz, y la alegría sea la música que despierte nuestro yo interior, y nos ayude a conectar con las personas y con la naturaleza. 

Pues ciertamente nos encontramos en un auténtico “Leviatán”, que nos debe dar la oportunidad de comenzar de nuevo, no de 0, el punto de vista es diferente y bastante más rompedor. Debemos aprender como personas y como sociedad a reconectar con lo que fuimos, con lo que somos y lo que seremos, y sentir miedo no es el camino, el camino es avanzar, aprender, perdonar, limpiar, reciclar, experimentar, pero sobre todo reconectar con nuestro yo más íntimo, más esencial.

Y, de alguna forma, crear una red de personas que hagan esa revolución de las simples cosas, que será la auténtica vacuna que nos salve de todo esto, y de lo que debemos evitar que esté por venir.

En definitiva, las emociones son más útiles de lo que nos enseñaron, solo que no nos dieron las claves necesarias para reconocerlas e identificarlas, ahora es un gran momento para aprender.   

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