Ilustración sobre el concepto de autocuidado
Autocuidado y pareja

Autocuidado emocional: la clave que necesitas para sentirte bien

¿Hace cuánto que no dedicas tiempo a cuidar de ti misma?, ¿te paras en tu día a día a pensar en lo que necesitas, lo que te falta, aquello que sientes que te haría feliz?

La rutina y las exigencias de nuestro día a día nos llevan a anteponer las necesidades de nuestra familia a las propias. A veces, sin ni siquiera darnos cuenta. Cuidar a los tuyos es tu prioridad y darías cualquier cosa por verlos sonreír pero ¿qué pasa contigo? 

Si no te encuentras bien y nunca te paras a pensar en ti, la frustración y el estrés irán haciendo mella y sentirás que no llegas a todo lo que te gustaría. Queremos ayudarte a que encuentres ese equilibrio que te permita equilibrar todos los roles que ejerces cada día: mujer, madre, esposa, trabajadora, jefa, hija, hermana, amiga… ¿cómo podemos conseguirlo?

¿Qué es el autocuidado y por qué es importante?

Hemos crecido en una sociedad que nos inculca que el camino al éxito es el trabajo duro, el sacrificio y la renuncia. “El que algo quiere, algo le cuesta”. Y con esta idea pasamos nuestras vidas con una carga de estrés, ansiedad y autoexigencia que no siempre logramos controlar.

La productividad es un concepto muy interesante pero que se ha usado de forma equivocada durante mucho tiempo. ¿Qué significa ser productivos? Lo más lógico es pensar que se trata de hacer mucho, lo máximo posible, en muy poco tiempo.

Pero la realidad es bastante diferente. Las personas exitosas comparten estrategias que les ayudan a alcanzar y mantenerse en sus objetivos:

  • Saben delegar y pedir ayuda. En soledad podemos conseguir muchas cosas pero, con el equipo y el apoyo adecuado, llegaremos aún más lejos.
  • Organizan su tiempo de forma realista. No podemos llegar a todo, es imposible. Por eso es importante saber priorizar y marcarse objetivos a corto, medio y largo plazo que sean fácilmente medibles y alcanzables.
  • Apuestan por la formación y el crecimiento personal. Para poder aportar  a nuestro entorno necesitamos sentirnos bien. Cada persona tiene unas necesidades diferentes. Encuentra aquello que te gusta y piensa cómo podrías sacar un rato al día para hacerlo. No es tan imposible como ahora mismo te parece. Tienes muchas opciones gratuitas en internet que te permiten encontrar tutoriales, inspiración, ideas, para potenciar tu creatividad o desconectar un rato de la rutina.

El autocuidado implica justamente eso: dedicar tiempo a ti misma y convertirte en una prioridad. Cuando leemos sobre este término pensamos en masajes, baños de espuma con velas o elaboradas veladas románticas en las que sentirnos mimadas y atendidas.

Pero el autocuidado va más allá. Se trata de atención sí, también de cuidado personalizado. Consiste en identificar lo que quieres y darte lo que necesitas. Tal vez pienses que dedicar tiempo a ti misma no aportará nada y le quitará minutos a tu familia, tu trabajo o tus amistades. Pero, realmente, cuidar de ti misma contribuye a tu salud mental y repercute beneficiosamente tanto en tu estado de ánimo como en tu productividad. 

¿Cómo empezar a desarrollar el autocuidado?

Lo primero que tienes que hacer es identificar necesidades. Puede que para ti el autocuidado consista en conseguir irte a dormir más temprano para poder descansar o tal vez necesites actividades más complejas que impliquen una organización previa.

Lo importante aquí es hacerte esta pregunta ¿qué necesito?, darte una respuesta honesta y poner de tu parte para conseguirlo. Te dejamos algunos consejos que te ayudarán a empezar a plantearte estas cuestiones y a priorizar obligaciones para convertirte en una de tus prioridades. 

  • Recuerda que cada uno es responsable de su propio bienestar. El entorno nos influye, evidentemente, pero hay muchas acciones positivas que está en tu mano realizar para mejorar tu propio estado.
  • Busca ayuda siempre que lo necesites. Hablar con una amiga, compartir con tu pareja cómo te sientes o plantear tu situación laboral ante los distintos responsables te ayudará a ser más honesta contigo misma y tus capacidades. No puedes llegar a todo sola ni tienes porque hacerlo.
  • No olvides que existen profesionales que pueden ayudarte a entender lo que te pasa y cómo manejarlo. Ponerte en contacto con un psicólogo puede ser una buena idea para identificar áreas de mejora y trabajar con herramientas destinadas a que entiendas y aprendas a gestionar tus propias emociones. 
  • La autoexigencia es buena, en su justa medida. Es genial que trates de ser tu mejor versión y te esfuerces cada día por superarte. Pero no dejes que esa sea tu única meta. Valora tu esfuerzo del día a día, el tiempo que dedicas a los tuyos, los pequeños triunfos en el ámbito laboral. Marcarte metas realistas y fijarte en ellas, te ayudará a mejorar tu percepción de ti misma y te permitirá mantener la motivación. 

El autocuidado es personal y relativo a cada persona. Se trata de conocerte, aceptarte y trabajar en tu propio bienestar. Empieza por pequeñas acciones que te hagan sentir bien y te ayuden a recargar las pilas: leer un libro, darte una ducha o baño relajante o salir a pasear sin distracciones.

Puede que tus necesidades vayan variando día a día. Permítete margen para cambiar de idea y dedicar tu tiempo a lo que realmente te apetezca. No te obligues a mantener promesas o planes que finalmente no te apetecen y que, en lugar de recargarte, te agotan. Pensar en ti no es egoísmo. 

Recuerda que el autocuidado emocional será la clave que te permitirá sentirte mejor y disfrutar de tiempo de calidad contigo misma y con los tuyos.

Cada persona es un mundo y por eso nos gustaría saber ¿Qué significa el autocuidado para ti? comparte tus comentarios con Eureka Life aquí o en nuestras redes sociales. Puedes seguirnos en Facebook y en Instagram y formar parte de nuestra comunidad en la que compartimos ideas, consejos y propuestas para una vida familiar más plena y feliz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *